Introducción

El entrenamiento con el “clicker” comenzó en los años 1960s, en los centros oceanográficos de California. Se desarrolló para entrenar a delfines y orcas, con los que no se podían utilizar los métodos tradicionales, puesto que al estar en libertad en el agua no se podían sujetar, ni golpear, ni obligar. Tuvieron que recurrir a personas que conocieran los principios científicos del aprendizaje, basados principalmente en el principio del “condicionamiento operante”, desarrollado por B.F. Skinner.

Todos aprendemos de todos. Una de estos primeros entrenadores fue Karen Pryor quien, posteriormente, revolucionó el mundo canino con su libro “Don’t shoot the dog” (*), en el que aplicaba este nuevo método al entrenamiento de perros. Alexandra Kurland conoció el libro y a su autora, y trasladó y adaptó estos métodos al mundo del caballo. En 1996 comenzó a escribir el primero de sus tres libros, “Clicker Training for Your Horse”, que sigue siendo un referente del método clicker aplicado al entrenamiento de caballos. No queremos decir con ésto que fueran las únicas, pero sí han sido unas de las pioneras dentro de su campo y, sobre todo, han transmitido sus conocimientos de una forma metodológica y detallada, de forma que mucha otra gente se ha podido beneficiar de ellos. Ambas, junto con otros profesionales que trabajan en la misma línea del refuerzo positivo, siguen investigando y avanzando, aportando nuevos descubrimientos y mejorando los métodos conocidos. Es un proceso en continua evolución.

Los métodos descritos en este blog están basados fundamentalmente en el método elaborado por Alexandra Kurland.

¿Quieres entrar en acción? Puedes:

 

(*) En español: “No lo mates… enséñale”, Karen Pryor, KNS ediciones